Aromaterapia Cientifica

Extracto del libro «Aromaterapia. De la Magia a la certeza Científica», de Enrique Sanz Bascuñana

MOLÉCULAS AROMÁTICAS

■ Alcoholes: Moléculas dotadas de buenas propiedades antiinfecciosas, aunque menos potentes que los fenoles alfa-terpineol, citronelol, geraniol, linalol, mentol, nerol, terpinol-4, tujanol, son algunos de ellos).

■ Aldehídos: Muy comunes en los aceites esenciales, la familia comprende principalmente los citrales –geranial, neral-, el citronelal y el cuminal, de actividad antinflamatoria muy marcada.

■ Cetonas: Familia de moléculas muy habituales en los aceites esenciales de propiedades muy importantes –pero de uso muy delicado debido a su neurotoxicidad- riesgo de convulsiones, coma o muerte en dosis altas-. El alcanfor (borneona), muy conocido, es una cetona. Otras son la carvona, criptona, fenchona, mentona, pulegona, tuyona, verbenona, etc.

■ Cumarinas: De acción muy potente, a pesar de su escasez en contenido en los aceites esenciales, su actividad no es desdeñable. Se les atribuye un efecto sedante importante y a nivel sanguíneo actividad anticoagulante –dicumarol-. Las furocumarinas son fotosensibles –bergapteno-, por lo que los aceites esenciales –bergamota y cítricos en general- que las contienen, no pueden aplicarse y tomar el sol después.

■ Esteres: Moléculas aromáticas resultantes de la combinación de un ácido y un alcohol (acetatos, benzoatos, butiratos, formiatos, propionatos, tiglatos, etc.): suelen tener una acción antiespasmódica sutil.

■ Éteres: Moléculas con un núcleo fenólico y un grupo funcional –metil-, el anetol (anís, badiana, hinojo) y el estragol (albahaca, estragón) son éteres antiespasmódicos potentes.

■ Lactonas: Familia química muy desarrollada. Excelentes mucolíticos y poderosos expectorantes. Por vía cutánea pueden producir alergias, lo que hace que su uso sea muy delicado.

■ Óxidos: Compuestos aromáticos con un átomo de oxígeno incluido en su molécula; el más habitual es el 1,8 cineol (eucaliptol), conocido por su acción respiratoria.

■ Fenoles: Familia aromática que comprende, entre otros, el australol, carvacrol, eugenol y timol, conocidos por sus propiedades antiinfecciosas. Son muy irritantes, por lo que los aceites esenciales que los contienen, han de usarse con mucha prudencia.

■ Terpenos: Moléculas compuestas únicamente por átomos de carbono e hidrógeno: los pinenos –coníferas-, el limoneno –cáscaras de cítricos-, el felandreno, son los más conocidos. Se les considera como energizantes y algunos tienen importantes propiedades antiinfecciosas o antisépticas si se pulverizan en el medio ambiente.

Estas son las principales familias, con cuyos términos es muy habitual encontrarnos en tratados de Aromaterapia científica. Debemos tener en cuenta que una simple relación «composición química-efecto terapéutico» no es suficiente para comprender el complejo modo de actuar de compuestos de muchas moléculas aromáticas distintas, donde se crean relaciones de sinergia, y de donde no siempre dos más dos suman cuatro…

One thought on “Aromaterapia Cientifica

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *