Aromaterapia Práctica

Extracto del libro «Aromaterapia Práctica. Una terapia natural para el placer», de Enrique Sanz Bascuñana

CÓMO PENETRAN LOS ACEITES ESENCIALES EN EL ORGANISMO HUMANO

Los A.E. tienen varias vías de entrada eficaces en el organismo humano.

Por orden de aplicación son:

■ Aparato respiratorio: olfacción, inhalaciones.

■ Piel: aceites de masaje, baños aromáticos.

■ Aparato digestivo: gotas, comprimidos, cápsulas, etc. (sólo uso médico).

■ Vía rectal: supositorios (sólo uso médico)

■ Genitales: óvulos vaginales, supositorios, inyecciones uretrales (sólo uso médico).

■ Oídos: soluciones oleosas (sólo uso médico).

Las formas más seguras de trabajar la aromaterapia por parte de personas no profesionales, son mediante las dos primeras vías. Son sumamente eficaces y carecen de los peligros y contraindicaciones que pueden tener las otras en caso de aplicarse de manera errónea. Las escuelas de aromaterapia anglosajonas prohíben a sus practicantes expresamente la ingestión o aplicación por cualquier vía interna. Si no se conocen muy bien, pueden resultar en especial peligrosas (véanse precauciones y contraindicaciones), si caen en los ojos o si se ingieren (sobre todo en niños pequeños) en cantidades suficientes.

Hay que recordar siempre que el hecho de que un producto sea natural o de origen vegetal no significa que sea inocuo, y los aceites esenciales no son más peligrosos que muchos de los artículos de venta libre que podemos encontrar en cualquier supermercado y que están al alcance de cualquiera –adulto o niño-, por ejemplo, los productos de limpieza, que mal empleados pueden dar problemas. Si se tienen en cuenta las indicaciones del libro y el DVD y/o de cualquier otra publicación seria sobre el tema, es muy difícil tener problemas en el uso normal de la aromaterapia, como atestiguan miles de personas de todo el mundo durante décadas de uso continuado.

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano. Tiene miles de poros y canales por los que salen los pelos, y son vías excelentes para la penetración de los A.E. en el organismo. Las dosis prudentes con las que se trabaja en aromaterapia hacen que sea científicamente imposible la intoxicación por esta vía con los aceites y dosis con los que por lo general se trabaja, como ha demostrado por todo el mundo el aromaterapeuta inglés Ron Guba con sus excelentes trabajos de investigación sobre el tema. Lo máximo que puede ocurrir por una mala exposición o dilución, o por alguna enfermedad del receptor del producto, sería una irritación de la piel. No se puede garantizar esta tranquilidad y seguridad cuando se trabaja con otras sustancias, como esencias para ambientadores e incluso para perfumería o cosmética, que pueden tener efectos indeseables superiores (hablando en forma general, claro).

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